domingo, 16 de marzo de 2025

Jornadas de doma India – Tribu Scarpati –

 

Estuve en las jornadas de Doma India que se realizaron el fin de semana pasado. (8 y 9 de marzo 2025). En el campo de "La Morita" pensionado equino y centro de doma ubicado en la localidad de Manzanares (provincia de Bs As).



Contento de haber compartido con toda la tribu dos días muy agradables.

El motivo principal de mi asistencia tiene que ver con que estaban presentes todos los domadores de la tribu y tenía interés en reencontrarme con los que conozco de hace mucho, Oscar y Cristóbal, y conocer personalmente a los más jóvenes.

Esto merece una explicación. Me siento muy identificado con ellos. De alguna manera soy su alumno. En realidad, no directamente, pero el primero que me trajo, ya hace muchos años, las ideas de la Doma India fue Juan Martín Liceaga, que es un discípulo puntilloso de su método.

Con Juan Martín hicimos los primeros cursos de Doma en Ruca Cahuelo. En el archivo del blog encontraran publicaciones de aquellos años. De aquellas experiencias creo que el principal beneficiado fui yo. La propuesta me rompió la cabeza.

A mí me gustaban los caballos desde chico, pero en ese momento me di cuenta que estaba equivocado acerca de cómo son, y más importante, de cómo hay que tratarlos.

En esa época también hice un curso con Oscar y Cristóbal, recuerdo que fue en Los Toldos hace ya 15 años.

Después leí varios libros, asistí a bastantes cursos y pasaron muchos caballos. Hoy no estoy de acuerdo en todo lo que ellos proponen, aunque seguramente en el núcleo central de la manera de tratar a los caballos hay plena coincidencia.

Y, sobre todo, me pasó cuando leí el libro de Oscar, y lo sentí nuevamente estos días, compartimos una energía vibrante que viene de la tierra, pasa por los caballos y nos une en esa manera de sentir una paz que nos hermana.

La actividad fue muy rica, Se trabajaron tres potros distintos, y todos los domadores pudieron hacer su parte. Oscar a los 76 años sigue mostrando la flexibilidad y el estado físico que siempre lo caracterizó y sobre todo el entusiasmo por lo que hace y piensa seguir haciendo. Repitió varias veces que piensa seguir domando hasta los 86. Matizado con un poco de filosofía y el humor un poco ácido que desde que lo conozco lo acompaña.

Oscar siempre con el mismo entusiasmo por lo que hace, logra conversar con los potros.

Cristo, siempre pensante, con otra impronta, explicando las razones profundas de lo que hace. Con una energía calma que les trasmite a los potros. Y una humildad destacable para reconocer sus errores.

Muy entusiasmado con su próxima participación en el Horses on the Road en Texas y cortando ancho en su visión de las posibilidades de Argentina en el mundo de los caballos para los próximos años; dónde la doma sin violencia y el manejo natural de los caballos a campo ocuparan un lugar de privilegio.

Painé y Cristobal, hermanos con diferentes edades, herederos de una misma tradición.


Painé, con su experiencia domando para el polo, haciendo su camino lejos de la familia de origen se mostró seguro y convencido de lo que hace. Algo áspero para dar sus explicaciones, pero eso no quita lo certero de las mismas.

Pincén es el más chico, 19 años, es la dulzura y la felicidad domando. Una permanente sonrisa y por lo tanto eso se trasmite a los caballos. Las explicaciones de lo que hace se las dejó a Oscar, creo que no le conocimos la voz, pero no por eso dejó de ser muy bueno lo que le vimos hacer.

Un párrafo aparte merece Flor Mores Scarpati, la compañera de vida de Cristóbal. Yo no la conocía personalmente ni la había visto trabajar; sólo algún video subido a la red.

Me impresionó, es muy linda su manera de trabajar. Físicamente es chiquita, y es plenamente consciente de eso, pero encuentra la manera de que no sea una limitante para su tarea.

Con mucha humildad, pero mucha firmeza va desarrollando su tarea en el corral, y explicando para todos lo que va haciendo. Eso sí, debiera hablar un poco más alto o usar un micrófono corbatero, porque hay que hacer un esfuerzo para escucharla.

Flor aporta sus cualidades de domadora y su toque femenino a la Tribu

Los Scarpati, cada uno con su impronta, la que comentamos más arriba, no deja de estar cortados todos con la misma tijera. Ella es distinta, no sé si por su condición de mujer, o por su infancia en el centro árido de la provincia de La Pampa, donde estuvo con los caballos desde niña. Seguramente será un poco de cada cosa, pero termina en un resultado destacable. El método es el mismo que usan su marido y sus cuñados; pero ella tiene un modo diferente de ejecutarlo.

Párrafo aparte para las dueñas de casa, Romina y Mora, que estuvieron siempre atentas para que el lugar aporte a la comodidad de todos, organizando el estacionamiento entre el barro por la lluvia de la noche anterior, acomodando bancos alrededor del corral, ocupándose de que haya agua caliente para el mate y así en cada detalle.

Un verdadero placer verlos tratar con los caballos a todos ellos, más allá de la técnica, lo que trasmiten como vínculo con los caballos emociona, hay un respeto y una paz que se siente en el aire. Fueron dos días intensos y quedaron ganas de seguir mirándolos trabajar.

Algunas frases que me quedaron como resumen de las jornadas:

Domar jugando, Si logramos jugar mientras domamos, todo fluirá más fácilmente.

Que el potro no sufra lo que hacemos. Si hay momentos que no la pasa bien, al menos que no sufra.

Se debe establecer un vínculo con el potro, que es personal y único, para eso es importante que la energía que trasmite el humano sea aquella que le de tranquilidad al caballo.

También hubo otras, con las que no estoy tan de acuerdo, pero eso en todo caso será motivo de otra publicación.

En resumen, fueron dos días donde nos empachamos de potros y domadores, pero sobretodo la pasamos bien. Hubo en el aire una energía sanadora que en todo momento nos hizo recordar que gracias a los caballos somos mejores personas y un poco más felices.

 

 

 

No hay comentarios: